Aquella puerta se abrió, había una mujer morena de unos 40 o 50 años.
- En que puedo ayudarlos? – nos pregunto.
- Ola me llamo Samanta, es usted la señora Halliwel?
- Si soy yo, porque?
- Venía ha hablar con usted acerca de Bonnie.
- Venid, adelante, no tengáis vergüenza. – se mostró educada pero su rostro entristeció, nada mas oír el nombre de Bonnie.
Entramos en la casa, lo primero que había era un enorme pasillo. Ella nos llevo hasta el salón, era espacioso, tenía cuadros familiares y en algunos estaba la que parecía ser Bonnie de pequeña. Ella era la ex de Jordi no había duda, porque la chica que estaba en todos esos cuadros era la misma que estaba en el cuadro de su casa.
- Acomodaros, queréis algo de beber? – dijo la señora Halliwel muy amable señalando que nos sentáramos en los sofás.
- No, gracias. – respondí.
- Me podría dar un vaso de agua por favor. – dijo Derek todo tímido.
- Ahora mismo te lo traigo.
Mientras ella iba a la cocina, Derek y yo nos quedamos cuchicheando:
- Estas nerviosa?
- Bueno un poco.
- Es grande la casa, me gusta. De mayor quien me diera tener una así.
- Si y a mi.
- Siempre decíamos de pequeños que viviríamos juntos, que tendríamos un perro...
- Si ya me acuerdo, tú decías que ibas a ser técnico y yo medica. xD
Al poco Margarita Halliwel llego con una jarra de agua, vasos y una caja de bombones.
- Bueno, cuéntenme a que se debe esta visita, estoy intrigada. – dijo algo seria.
- Resulta que yo recibí un órgano de su hija y quería agradecerle a usted y a su marido por donar sus órganos. Además quería saber algo más sobre ella, tengo curiosidad por saber como era.
- Me sorprende, en todo el tiempo que ha transcurrido desde que murió Bonnie, nadie ha venido aquí a agradecerlo, gracias por venir.
- De nada aunque la gratitud es mía. – porque diría “en todo el tiempo”, ha pasado tanto tiempo desde la muerte de Bonnie?
- Dime, la donación a tenido que ver algo con tus ojos? – pregunto inquieta.
- Si, me transplantaron la cornea de su hija al quedarme ciega hace unos meses.
- Debió de ser muy duro, el color ahora es el mismo que tenía Bonnie, por eso lo supuse. – dijo Margarita con los ojos iluminados mientras miraba los míos, transmitiéndonos el dolor por el que habíamos pasado ambas.
- Cuénteme, si no es molestia, como era Bonnie?
- Era una chica muy alegre, divertida, algo tímida y muy fantasiosa. Recuerdo que de pequeña imaginaba que estaba en lugares tipo: Roma, París... y los describía a la perfección, era increíble la imaginación de aquella niña. – nos iba contando la señora Halliwel muy emocionada.
- Trajo usted al mundo una bellísima persona entonces– dijo Derek.
- Eso quisiera yo, haberla traído al mundo, pero no puedo tener hijos. Bonnie era adoptada, igualmente era para mí como una hija propia. – dijo con la voz mas triste aún.
- Lo siento. – dijo Derek avergonzado por haber metido la pata.
- No pasa nada querido, no es nada malo. Hasta la propia Bonnie, que descanse en paz, lo sabía
- Si no es mucho indagar, alguna vez Bonnie quiso saber quien eran sus verdaderos padres? – pregunte con curiosidad.
- Si, ella sabía que era adoptada desde pequeña. Cuando estaba apunto de cumplir los 16 empezó ha indagar sobre el paradero de su madre, ya tenía hasta la dirección donde vivía. Pero no tuvo mucho tiempo porque después de tener los 16 murió. – sus palabras sonaron secas, transmitían angustia.
- Como murió? – pregunte. Hay estaba la gran duda, si me dicen ya como murió, sabré si fue un asesinato o no y todas mis conjeturas acerca de mis visiones se resolverán.
Toco el timbre, la señora se levanto a abrir, yo mientras estaba inquieta, me trincaba las uñas. No podía mas, deseaba que volviese otra vez para contarme como murió. Habrá muerto asesinada? Sabrán la causa de la muerte?....
Volvió Margarita con un hombre más o menos de su edad, debía de ser Juan Carlos Stone, su marido.
- Estos son unos chicos que vienen a agradecernos por donar los órganos de Bonnie. – dijo Margarita.
- Hola soy Juanjo, él marido de Margarita, era el padre de Bonnie. – dijo dolido.
- Encantada. – dije y al mismo tiempo Derek dijo lo mismo.
- Bueno chicos que os estaba contando? – dijo Margarita mostrándose fuerte delante de su marido que se marchaba del salón incomodo por la situación.
- Le había preguntado que como murió.
- Ah… si… es verdad. Pues… murió atropellada – Sus ojos se fueron iluminando cada vez mas – pero no fue culpa del coche si no de ella que antes de cruzar la carretera se desmayó, el conductor no la vio porque había niebla y la atropello – apenas pudo decir las últimas palabras, se le caían las lagrimas.
- Son cosas que pasan, pero ahora ya esta olvidado, lo único que tenemos es el recuerdo de Bonnie.– dijo recobrando fuerzas.
- Lo lamento. – dije dándole un clinex para que se secara las lagrimas. A su vez quede aliviada ya que mis conjeturas, de que yo tenía esas visiones porque Bonnie quería que supiese quien la mato, se habían desvanecido.
- Y yo también lo lamento, desde hace ya tres años.– dijo toda apenada.
Mientras la miraba, sin saber porque, salió una lagrima de mis ojos, que no paso desapercibida por la señora Halliwel, que en el fondo veía la imagen de su hija cuando miraba mis ojos.
Estuvimos consolándola unos minutos y hablando de otros temas, pero ya se nos hizo tarde, así que nos despedimos:
- Bueno señora, nosotros nos tenemos que ir, ha sido un gusto hablar con usted, pero se nos hace tarde y tenemos que volver a la ciudad. Gracias por recibirnos
- De nada, el gusto ha sido mío.
La señora Halliwel nos acompaño a la puerta, su marido también se despidió de nosotros pero algo mas seco. Derek me ayudó a ir hasta el coche y ha entrar. Una vez dentro, mientras el estaba arrancando.
- ESPERA!
- Que pasa Samanta? – me pregunto Derek.
- Nada, arranca. – dije, pero en realidad me estaban pasando muchas cosas por la cabeza.
Me acababa de dar de cuenta de lo último que nos contó la señora Halliwen, lo de que hacia ya 3 años de la muerte de Bonnie. Como era posible eso, si Jordi conoció supuestamente a Bonnie hace dos años cuando se mudo? Porque la chica del cuadro de Jordi era Bonnie sin duda alguna.
No me lo podía creer, había ido ha resolver mis dudas, pero en realidad no tengo nada, solo mas preguntas sin respuesta.
Ahora solo me queda una solución..... JORDI.
Aquella visión me sirvió de algo, tras unir las piezas del rompe cabezas, ya sabía cual era mi objetivo, Bonnie quiere que vea eso ni más ni menos porque....
A la mañana siguiente, me despertó el ruido del móvil. Mi madre entro por la puerta con una bandeja que portaba mi desayuno:
- Buenos días hijita.
- Buenos días mama...
- Que tal la piernecita?
[ Piernecita, hijita....que pensaba que era una niña de tres años? ]
- Supongo que bien mama.
- Hoy, voy a pasar la tv de mi cuarto para el tuyo para que no te aburras en toda la mañana.
- Y el instituto?
- Hoy no vas, tienes que recuperarte.
- Mama, puedo andar perfectamente con las muletas, el médico me lo dijo. Además tengo que ir, que a poco se echaran las vacaciones de Navidad y tendré muchos exámenes.
- Pero los exámenes no importan, los profesores entenderán que has estado enferma cariño.
- Si, claro. Que piensas que me aprobaran por mi cara bonita?! MAMA! Voy a ir hoy o contigo o sin ti, pero paso de perder más clases.
- Vale, vale, pero no te pongas así. Iré sacando el coche del garaje tú mientras desayuna y vístete.
Desayune y me vestí rápidamente, baje por las escaleras poco a poco con la ayuda de una muleta y el pasamanos. Mi madre mientras me seguía aguantándome la otra muleta y la mochila.
Llegamos al coche, mi madre puso la mochila en la parte de atrás, subió y arrancamos, dirección al instituto.
No hablamos nada en todo el trayecto, yo iba mirando por la ventanilla, vi a Derek que ya se estaba acercando al instituto pero aún le quedaban algunos metros, así que no podrá ayudarme con la mochila. Mi madre aparco justo en la entrada, en el área reservada para los buses, abrí la puerta del coche y ahí estaba Jordi, sonriendo, mientras iba saliendo ellos dos se pusieron a hablar:
- Hola señora!
- HOLA WAPISIMO!
- Donde tiene Samanta la mochila?
- Detrás, ayuda a Sami, que la muy terca se ha empeñado en venir al instituto.
Jordi cogió la mochila y me ayudo a entrar al patio del instituto mi madre se fue con un chao hijita, te quiero, ten cuidado. Podría dejarme mas en ridículo?
Mientras nos aproximábamos al grupo de mis amigas:
- Gracias por ayudarme Jordi.
- De nada, por cierto como se llama tu madre?
- Porque lo preguntas?
- Es que me cae muy bien y podríamos hablar de cómo dejarte en ridículo xD
- Serás cabrón! No te pego porque llevo muletas, que si no te ibas a enterar.
Sin darnos cuenta ya estábamos en el grupo de mis amigas:
- Hola Samanta! – dijeron todas a la vez.
- Hola a todas!
- Quien es tu nuevo amigo? – dijo Carlota toda interesada.
- Se llama Jordi, Jordi estas son Carlota, Sofía y Lara.
Después de los habituales dos besos se acerco Derek:
- Hola Sam!
Venía muy directo, después de su saludo me planto un beso, me quede sin palabras, porque hizo Derek eso?
- Habéis vuelto? - preguntó Sofía.
- Sí – dijo Derek que apenas dejo que reaccionara.
- Felicidades – dijeron todas.
- Bueno yo me voy yendo, porque se que a los de ciencias no os importa la puntualidad pero a los de letras si – dijo Jordi, tras la actuación de Derek.
Seguí muda no me podía creer lo que Derek acababa de decir.
Jordi antes de irse me dio un beso en la frente y después dijo adiós a todos. Derek mientras lo fulminaba con la mirada, pero que coño estaba pasando? Porque parecía aquello una pelea de gallos?
Tras irse Jordi el timbre pito, las chicas siguieron hablando, mientras Derek y yo un poco alejados de ellas:
- Porque as echo eso?- le pregunte por fin.
- Perdona por haberte besado.
- No digo eso, digo lo que dijiste de que habíamos vuelto.
- Perdona fue un impulso, como el día de tu accidente te pedí salir y como aún no contestaste, era para saber la respuesta. Siento de veras si te ha molestado.
- Haber es que me lo debías de haber preguntado, no darlo por hecho ya.
- Vale perdona, le diré a las chicas la verdad. Y volveré a preguntártelo otro día, cuando quieras quedar conmigo. Porque después de esto supongo que será dentro de mucho.
- No te creas, tienes algo que hacer esta tarde?
- No, porque? – una sonrisa en la cara de Derek volvió a salir.
- No va a ser una cita te lo advierto sino algo en lo que me vas a ayudar.
- De acuerdo, no me vas a decir que es no?
- No jejeje.
Después nos acercamos al grupo para entrar en clase, Derek se fue para ciclo y nosotras seguimos hasta llegar a las aulas de bachiller.
Las clases transcurrieron muy lentas, pero al fin toco el timbre. Mi madre estaba esperando con el coche, Derek me acompaño hasta el cargando con mi mochila y de paso quedamos en que me pasaría a buscar a las 5 con el coche de su hermano.
Pasadas unas horas:
Estaba viendo en la TV un programa destos del corazón, por culpa de mi madre que los ve a diario. A mi no me gustan, me van mas las series como “El internado”, “Física o química”...pero que se le iba hacer tenía que aguantar eso, ya que estaba esperando en el salón la llegada de Derek.
Sonó el timbre, mi madre se levantó abrir, yo mientras iba detrás de ella a un paso más lento con mis muletas. Era Derek, tan puntual como siempre:
- Hola Sam!
- Hola Derek!
- De verdad que quieres ir a dar una vuelta, estando con muletas? – pregunto mi madre, toda preocupada.
- Que si mama, además tengo que ejercitar la pierna y tú sabes que en casa me aburro.
- Vale como quieras, pero Derek cuídamela eh!
- Lo haré señora no se preocupe, además vamos con el coche, si se cansa de andar cogemos el coche y listo.
- De acuerdo. – dijo mi madre ya mas calmada.
- Bueno mama nos vamos. Adiós.
- Adiós chicos!
Derek me ayudo a subirme al seat ibiza, normalmente no solía pedirle el coche a su hermano. Derek prefería andar, aún teniendo el carné de conducir.
Una vez los dos dentro del coche:
- Bueno Sam a donde vamos?
- A alameda, a la avenida Carlos III.
- Eso queda a las afueras de la ciudad, no?
- Si, puedes ir hasta allí?
- Si, no hay problema, pero ahora que lo pienso esa calle no es la de...
- Si, en efecto! Ahora ya sabes a donde vamos.
Estuvimos alrededor de una hora y media hasta llegar a nuestro destino, pero al fin llegamos. Aquella calle, era un barrio tranquilo, estaba lleno de casas y pequeños chales que tenían sus respectivos jardines. Aquello no se parecía para nada a la ciudad con sus edificios altísimos, llenos de pisos y pisos. Mientras per corríamos con el coche aquella calle, logre ver un chalé con el número 21:
- Derek aparca, es aquí.
- De acuerdo.
Salió del coche y vino por mi lado a ayudarme a salir. Empezamos a andar asta el chalé, era grande, muy bonito, su jardín estaba muy cuidado y colorido, tenía los típicos enanitos decorándolo. Estamos ya en la puerta.
- Estas preparada? – me pregunto Derek.
- Si lo estoy – dije mientras timbraba.
La verdad es que estaba nerviosa, me temblaban las manos. Pero tenía que hacerlo no podía seguir mas así, tenía que hablar ya con los padres de Bonie. Aclarar mi mente era lo que deseaba, quería saberlo todo ya, si es que no podía mas desde que pensé el motivo de porque veo las visiones, estaba atormentada. Llegar a esa conclusión me asustaba, pensar que Bonie quiere que vea su pasado para que sepa quien la mato, es muy fuerte. Tal vez sean simples conjeturas, pero tenía que saberlo no podía vivir así.
Estaba allí frente al chale, aquella puerta resolverá todas mis dudas, el enigma a todas mis preguntas.